Isabel Tejerina Lobo

Entre el ansia de libertad y la tiranía del compromiso

Republicana (aunque lleve nombre de reina, y de santa), apasionada de los libros y del teatro, partidaria de fundir conciencia cívica y educación literaria, a partir de su jubilación anticipada se dedica como directora y actriz al teatro amateur, a disfrutar de múltiples actividades culturales, a impartir un taller de literatura en Quima y a colaborar con distintos colectivos asamblearios que defienden los derechos civiles y políticos. ¡No para! “Vivir es combatir la pereza de cada instante”, dice un verso de Miquel Martí i Pol que atesora.

LOS INICIOS

Nacida en Mieres (Asturias), en 1949. Es la octava de 11 hermanos: 6 chicos seguidos de 4 chicas, y el broche final de un varón más. “Mis padres nos contaban que, si llegábamos a 12, ganábamos el Premio de natalidad y Franco nos regalaba ¡un chalé! En casa no había lujos, caprichos, ni pamplinas. Me acuerdo de que la disciplina era estricta: obedecer sin rechistar… Me habría gustado ser chico porque ellos tenían muchas ventajas… Según íbamos creciendo, el cabreo más habitual surgía de que los hermanos varones estaban liberados de las tareas domésticas…”. De ahí, con el tiempo, el cabreo se va materializando en feminismo activo, desde la Asociación Democrática de la Mujer (ADM) en los setenta a hoy mismo: “Tenemos que seguir insistiendo en la independencia económica de la mujer, en que trabaje fuera del ámbito doméstico… la única garantía de su libertad de elección”.

Los padres

Hija de José María, médico ginecólogo, y de María, maestra. “Mi madre nunca pudo ejercer porque, al quedarse huérfana, tuvo que hacerse cargo de sus hermanas pequeñas y se casó muy joven. Cuando nos hicimos mayores, se puso a trabajar y nunca la vi más feliz”.  “Mamá era el eje, el pistón, el alma de la casa. Organizada, tenaz y ojo avizor. No te pasaba una”. Muy sociable y religiosa, con excelentes dotes de narradora oral, les transmite “pasajes de la Biblia, episodios de la Historia Sagrada, la vida de los mártires cristianos… y cuentos de hadas”.

“Papá, además de ejercer en varios centros sanitarios, pasaba en casa consulta privada todos los días… Era trabajador, efusivo y cariñoso, entusiasta, buen lector,  y con una sonrisa contagiosa. Pero no perfecto: tenía mucho genio y se exasperaba con facilidad… Era un admirador del progreso técnico y de todos los inventos. Y tenía muchas aficiones, algunas de las cuales hemos heredado. Entre otras, la música: Ahora yo estoy empezando a aporrear su órgano Hammond, aunque tengo tan mal oído como él. En 1963, ganará la plaza de maternólogo en Oviedo, gracias a lo cual  pudo cumplir su sueño de que todos tuviéramos la oportunidad de estudiar una carrera una univesitaria”.

Isabel estudia Bachillerato en el Instituto Bernaldo de Quirós de Mieres (instalado en el Palacio de Camposagrado, con el lema: “Después de Dios, la casa de Quirós”): “Pasamos de La Escuelina de párvulos a la Academia Lastra, y de ésta al primer centro público de Enseñanza Media que se abrió en la villa. Aparte de recibir saberes, nos adoctrinaban en el ideario de ‘España, una, grande y libre’ y en la condena a ‘los rojos’, unos demonios, depravados y ateos… Nos mutilaron para el diálogo y nos acostumbraron a despreciar las opiniones ajenas… En pleno corazón de la cuenca minera, nada sabíamos de la pena negra ni de la muda amargura de los vencidos…”.

Libros e historias, emblemas de vida

“Los libros ensancharon el mundo limitado por el pensamiento religioso, tradicional y conservador que tenía a mi alrededor. He crecido en una familia típica de derechas, católica y sentimental”, dice remedando a Valle Inclán en su primer volumen de Memorias. (Me acuerdo. Mieres, infancia y preadolescencia. 1949-1963. 2010, edición privada). Sin embargo, algunos valores inculcados en la niñez los ha mantenido en su moral adulta: “la estima por el esfuerzo y el coraje, el aprecio por la bondad, el sentido de la justicia y el respeto a las personas que, por encima de todo, saben mantener en alto su dignidad”.

Las narraciones están presentes desde sus primeros años. “Mi madre y mi tía Pilarín nos contaban cuentos maravillosos y de miedo. Me encantaba oír el diálogo entre una joven doncella y un pájaro parlante que la insultaba, diciéndole: ‘-¡Hija del padre gigantón, hija del padre gigantón!… -¡Calla, Papagayito! que me he de casar con el emperador. De tu plumita haré una almohadita, y de tu carnita, una empanadita’…”.

“No nos cansábamos nunca de escuchar nuestros dos primeros discos de vinilo, cuentos infantiles con efectos especiales: El gallo Kiriko y Peter Pan… Me quedó grabada para siempre la escena del Capitán Garfio, cuando, acorralado, le pide ayuda al escurridizo Smith, y este le responde: “¡No puedo, capitán, porque ya me voy!”. Y de leer los tebeos que nos pasábamos de mano en mano: TBO, El capitán Trueno, Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Pumby, El Guerrero del Antifaz…”.

Y, cada domingo, las historias en blanco y negro y en tecnicolor.  “Me acuerdo de las sesiones de cine infantil del Teatro Capitol de Mieres: Tarzán, Ben Hur, Espartaco, Marcelino, pan y vino, Los hermanos Marx, Charlot y Cantinflas, a quien no se le entendía nada…”.  Su cinefilia se ha mantenido constante. Asidua de los cines de arte y ensayo, cine-fórum, cine clubs universitarios: En Oviedo, el Palladium y en Santander: Las Llamas, el Kotska, la Filmoteca Bonifaz, la Filmoteca Universitaria, los Groucho.

Tiene la casa llena de libros, una estantería con ejemplares dedicados y otra con una selección de favoritos: Dostoyevski, Poe, García Lorca, Clarín, García Márquez,  Monterroso, Javier Marías, Alice Munro, Lucia Berlin… A lo largo de la conversación, salen a relucir varios títulos que han supuesto “hitos” en su vida: “A los 19 años, la lectura de La cartuja de Parma, de Stendhal, supuso un memorable enfrentamiento con mi padre, porque le parecía muy verde; El miedo a la libertad de Erich Fromm, La madre de Gorki, Diez días que estremecieron al mundo de John Reed y Crímenes de guerra en Vietnam de Bertrand Russell, fueron los cuatro libros que más me influyeron para unirme al Felipe (FLP, Frente de Liberación Popular) en 1968…”; Vida y destino, de Vasili Grossman, le supuso un shock: “Luchamos mucho por la revolución socialista y hasta muy tarde no nos llegamos a creer  las atrocidades de Stalin…”; “Historias de mujeres, de Rosa Montero, me parece una obra muy recomendable”.

En la Universidad, descubre el mundo de los libros prohibidos, escondido en las trastiendas de las librerías, y la cultura censurada, en los cenáculos secretos de los chigres (los bares). “Las malas compañías – ironiza- y los libros me llevaron del existencialismo de Sartre y Camus a la pérdida de la fe cristiana y al ateísmo, y casi acto seguido, ya entusiasmada con los ideales del comunismo revolucionario, a la militancia política, primero en el Felipe y, tras su disolución en 1969, en el Partido del Trabajo (PTE), también hasta su extinción en 1980. Desde entonces, creo que siempre me he movido entre el ansia de libertad y la tiranía del compromiso”.

 

TEATRO EN TODO EL CAMINO

Como actriz, empezó en la Universidad. Pero ya en la infancia, según sus recuerdos, hacía sus pinitos y acumulaba experiencias: “Me acuerdo de que hacíamos teatro en los portales de nuestra calle y cobrábamos entrada a los niños para ver la función. Una vez nos tiraron un caldero de agua y los vestidos de papel de seda, azules y rosas, se destiñeron por completo”. “Asistíamos embobados a las funciones de títeres que se representaban en el parque de San Juan. El héroe de la cachiporra se llamaba Chacolí y el que avisaba a los niños de que venía la bruja era El enanito Pimentón”.

En la Universidad de Oviedo, en su primer curso de la carrera de Filosofía y Letras, 1966-1967, inicia su actividad en el Grupo de Teatro Universitario con revistas habladas de poesía comprometida (Miguel Hernández, León Felipe, Alberti, Neruda, Blas de Otero, Gabriel Celaya) y teatro leído (Fedra de Unamuno). Su primera interpretación escénica es la de novia en La boda de los pequeños burgueses, de Bertolt Brecht.

Un año después, con el Grupo de Teatro Documento (GTD), dirigido por Miguel Signes Mengual, interviene en la llamada “Obra nº 1”, un espectáculo de creación colectiva sobre los crímenes de guerra en Vietnam. “Cogíamos los periódicos del momento y, sobre lo que aparecía allí, contrastábamos con otras fuentes más fidedignas, y así montábamos la denuncia”. La “Obra nº 2” sobre los PNNs (Profesores No Numerarios), casi a punto, se frustró a última hora debido a la represión de la época. (Los Cuadernos del Norte, Nº 12, marzo-abril, 1982).

Desde 1968,  participa en el Teatro Estudio, el grupo de teatro de la Alianza Francesa de Oviedo, dirigido por Carlos Álvarez-Nóvoa. “La noche de los asesinos, del cubano José Triana (Premio Casa de las Américas, 1965), interpretada por Carlos, mi hermana Teresa y yo no podrá representarse, porque, justo el día anterior a su estreno, y debido al Estado de Excepción que sufre España en 1969,  se cierra la alianza Francesa por orden gubernativa, Álvarez-Nóvoa es encarcelado y, unos  meses después, deportado.

En la Universidad de Cantabria, despliega una considerable actividad de formación y dinamización teatral. En 1983, crea en Magisterio el “Aula de Teatro” que reconvierte, junto con los profesores Miguel Castro y Milagros Gárate, en el “Aula de Expresión” (1984-1988) y consolida, como prácticas de la asignatura “Literatura Infantil”, para todas las especialidades desde 1988 hasta el 2009.

En 2007, promueve la fundación del Taller de Teatro de la Universidad de Cantabria para los alumnos de todas las carreras, que tuvo una enorme acogida. “Lo dirige académicamente, y yo – cuenta Juan Manuel Freire- desde el punto de vista artístico, de dirección teatral. Ver a una catedrática que no se limite a lo académico sino que se involucra hasta convertirse en actriz, mezclándose con los alumnos, tiene un valor enorme… Cumplió una gran labor en la difusión del teatro a nivel estudiantil”.

Y tras su jubilación en 2009, empieza a dar los pasos para constituir, de la mano de Juan Manuel Freire, un singular grupo de teatro aficionado: Unos Cuantos.

Unos Cuantos: bálsamo y revulsivo

La Agrupación Escénica Unos Cuantos se presenta en sociedad en 2012. Comparte con García Lorca la idea de que “el teatro es la poesía que se levanta del libro para hacerse humana”.

Isabel comenta la razón de ser del grupo: “Surge, fundamentalmente, a partir de las ganas de hacer teatro de antiguos componentes del Taller de Teatro de la Universidad de Cantabria y del Colectivo de Dramatización del IES Ría del Carmen… La integramos  personas de muy diversas edades… Hay profesores de todos los niveles educativos. Pero también otro tipo de profesionales… y estudiantes universitarios de diversas ramas, además de algunos jubilados y licenciados en paro forzoso. Nos une la afición común por el arte dramático y el afán de perfeccionamiento en un proyecto de futuro compartido. Hemos demostrado nuestro espíritu crítico y compromiso en varios montajes y colaborado con los colectivos que demandan nuestra presencia en sus reivindicaciones; nos sentimos orgullosos de levantar desde la escena esta bandera social, pero también estamos abiertos al teatro sin adjetivos. Y buscamos la exigencia artística, tanto en el texto como en la interpretación, se traten o no aspectos sociales.

El momento actual de la cultura es difícil, también para el teatro: “Mi grupo tiene mucha energía… y, a la vez, mucha inestabilidad”. Alude a la precariedad de los más jóvenes, que han de buscarse trabajo donde pueden, muchas veces fuera de España. “A pesar de todo, ningún año hemos bajado  de 25 miembros, siempre somos ´unos cuantos´”.

En sus cuatro años de andadura, han representado en distintos escenarios (salas de teatro y centros culturales, calles y plazas), dentro y fuera de Cantabria, y con notable éxito, los siguientes espectáculos: Teatro en crisis, Una obra de arte, Brotes verdes, Odisea en escena, y escenas sueltas de Y Don Quijote se hace actor y Una mora frente a mí en el espejo, todas ellas escritas y dirigidas por Juan Manuel Freire, además de su dramatización de La cruzada de los niños, de Bertolt Brecht. Asimismo, Nos queda la palabra (contra la Ley Mordaza), escrita por Ramón Qu y dirigida por Juanjo Paredes, El encuentro, obra der Ramón Qu, dirigida por Paqui Vialda, y dos relatos de Carlos Álvarez-Nóvoa, Pequeña función de noche y Ensayo general, en versión teatral y dirección de Isabel Tejerina. Son reveladoras las opiniones que escriben sus espectadores: “Habéis juntado muy bien el drama y la comedia”,  “Fuerza y ternura”, “Qué bien que haya todavía gente inquieta, que se mueve y hace algo por mejorar esto. Sois geniales”.

En Unos Cuantos, Isabel ejerce la labor de organización (es la Presidenta); le dedica mucho tiempo a una labor que no se ve, pero que es imprescindible. Y como actriz, es muy versátil, quizá por su capacidad de empatía y de ponerse en la piel de los demás”, explica Freire. “Se deja dirigir muy bien: además de analizar el personaje, te escucha y trata de llevar a la práctica lo que le dices. Interpreta papeles con peso y otros más pequeños, pero hace ambos con el mismo vigor, interés y ganas. Recuerdo cómo se acomodó al desconcierto en que su situación sume a un parado (Un solo para parados), o la combinación de ternura y emoción con que dotó a su interpretación de una anciana que protesta por el recorte de la Ley de dependencia (Desde una silla de ruedas). ¡Si incluso se atrevió con el canto en una escena donde encarnaba a un personaje que está en las antípodas de su ser! (Opereta de los brotes verdes). Nada se le pone por delante, como muestra en su estreno como adaptadora de varios cuentos de Carlos Álvarez Nóvoa, que, además, han servido para su estreno como directora teatral”.

En la empatía insiste Silvia San Vicente, que fue alumna suya en Magisterio. “El teatro que hace es social. Es muy comprometida y activa. En la Universidad impulsó y apoyó al colectivo `SOPA, Socios Organizados Para la Animación’, donde, bajo la batuta de José Miguel Castro, cabían desde los títeres de ´La maleta de Mariano’, al taller `Hola’ de sombras y transparencias, o el grupo de payasos, ´Magiclowns’ ”.

 

LA ENSEÑANZA: SU VOCACIÓN

“Me ha gustado siempre enseñar… Tenía vocación. Me encantan los niños y considero un privilegio dar clase a quienes van a ser sus profesores”.

Recién terminada la carrera, en 1971, emigró de un día para otro a Torrelavega por una oferta de trabajo en el IES Besaya. Durante tres años, impartió clases de Lengua y Francés, hasta que su director la expulsó por liderar las huelgas de los PNNs [Profesores No Numerarios, el profesorado interino y contratado de la época]. “Fue un buen palo, pero gracias al buen informe del catedrático de mi área, entré en Magisterio”.  

 

En Santander, en 1974, en pleno tinglado clandestino antifascista, conoce al estudiante Félix Martínez Churiaque,  que era delegado de la Facultad de Ciencias. “Tuvimos que apostatar para el matrimonio civil y la boda se celebró en los locales de la HOAC, arropados por camaradas, amigos, familia, y todos los dirigentes de la oposición antifranquista integrados en la Junta Democrática. Llevamos juntos cuarenta años; compartimos ideales, hábitos y bastantes aficiones. Tenemos dos  hijas: María (1979) y  Anjana (1981)”. “Casada, pero feliz “–bromea.

Nunca le ha interesado  la historia de la literatura en plan “conocimiento de biografías, datos históricos, relación de títulos, sino como expresión artística de las ideas, las emociones y los sentimientos…” “La literatura, para mí, no es erudición, sino la puerta artística para ampliar conocimientos, conciencia y sensibilidad ”.

En cuanto a metodología, reconoce que cuando empezó no tenía ninguna. “Por eso soy catedrática de Didáctica de la Lengua y la Literatura, porque en la Facultad no nos daban formación ni metodología para enseñar. He ido haciéndome a mí misma…”.

Para formar a los maestros en su función de mediadores entre la literatura y los niñ@s, se especializa en Literatura Infantil y Juvenil (LIJ), a pesar de que es muy consciente de que “la LIJ ha estado muy despreciada; se conoce poco y se pontifica mucho y mal sobre ella”.

Según Silvia San Vicente, una de sus alumnas, “ha sido muy buena profesora. Las clases eran participativas. Te dejaba material. Era todo muy práctico… Una pedagoga estupenda que te transmitía el gusto por la literatura infantil. Te la hacía agradable…”.

 

SU HERENCIA EN EL TERRENO CULTURAL

Isabel ha desarrollado una amplia actividad cultural, desde el punto de vista  organizativo y dinamizador, tanto en la universidad de Cantabria como en el ámbito de la ciudad y de los barrios: conferencias, revistas habladas, cursos, debates, mesas redondas, recitales, espectáculos. Ha desempeñado, entre otros cometidos, el de representante de Actividades Culturales del Vicerrectorado de Extensión Universitaria (curso 1975-1976), portavoz de la Comisión Ciudadana en Homenaje a Manuel Llano (1980) y miembro del Consejo de Dirección del Aula de Teatro de la UC (2005 a 2008). Su mayor aportación –piensa Freire- ha sido “su ejemplo de combatividad y solidaridad y, en el ámbito de la cultura,  como catedrática de universidad, formando generaciones de maestros y maestras”.

Considera ella que, por convicción y por gusto, ha hecho siempre un esfuerzo para transmitir curiosidad intelectual, para divulgar a creadores que han aportado verdades reveladoras y para proporcionar herramientas útiles en el desarrollo creativo y personal de los estudiantes y  profesores de Infantil, Primaria y Secundaria.

Como investigadora – es autora de varios libros y decenas de artículos publicados en revistas nacionales e internacionales-, considera que su mayor aportación reside en la formación de lectores competentes y en poner de relieve el valioso papel del juego dramático en el desarrollo integral de los niños, punto en el que centró su tesis doctoral sobre el teatro y la educación.

Su actividad docente a lo largo de 38 años en una región como Cantabria ha dejado la huella de más de 6.000 alumnos y un gran reconocimiento a su ímpetu y dedicación. Así lo manifiestan estudiantes  y profesores en una monumental tarjeta dorada el día de su jubilación: “Gracias por todos los mundos que nos has invitado a conocer”, “Ha sido un placer ser compañero tuyo”, “Nos dejas medio huérfanos, pero nos alegramos por ti”, “Gaudeaumus igitur…” Es el comienzo de una nueva etapa, más relajada, pero siempre en la brecha.

 

PERSONAS Y REDES DE PERTENENCIA

Entre las personas, destaca a Carlos Álvarez-Nóvoa, compañero y amigo en la Universidad de Oviedo, “allá por los lejanos años 60… en los que el escenario era una de nuestras armas para luchar contra la Dictadura”. “Carlos ha sido un hito en mi vida. Amigos desde mis 19 años, seguimos manteniendo una estrecha relación hasta su inesperada muerte en 2015”. En su homenaje, prepara como directora escénica un próximo espectáculo con el título de La rosaleda.

 

Otro hito fue “el catedrático Román López Tamés que, junto con la entrañable profesora Pilar Palop, me anima, y casi me obliga, a hacer la tesis doctoral en condiciones muy difíciles”.

Resaltar también la magnífica labor en Magisterio  del profesor José Miguel Castro y “mi feliz reencuentro en Santander con Juan Manuel Freire, compañero de pupitre en la primera promoción de Románicas de la Universidad de Oviedo, con quien trabajo ahora codo a codo en nuestra común pasión por el teatro”.

Y no olvida a su amiga Mila Gárate, compañera de fatigas durante quince años en la Asociación Universidad y Solidaridad (1994-2009), que gestionó el Fondo del 0´7 % del Personal de la UC, destinado a financiar Proyectos de Cooperación con países en desarrollo. “En la UC, una compañera nos llamaba: Juanín y Bedoya”.

QUIMA. Centro Cultural de Desarrollo Comunitario

Desde de su jubilación hasta la actualidad, anima un Taller de literatura en Quima. “Admiro su labor educativa y cultural desde hace 30 años, ofreciendo un espacio de desarrollo y socialización a más de 300 mujeres de los barrios de Santander y  me quito el sombrero ante la generosidad de las coordinadoras: Araceli e Isabel”. Defiende “la cultura para tod@s y todas las clases de cultura: la ilustrada y la popular”. Isabel dice que ama y disfruta la cultura, pero “detesta a los culturetas”.

 

El FUTURO: Sueños y deseos

“Pesimista con esperanza y resistencia” -se define-, decidida a “seguir defendiendo los ideales de justicia y libertad, a pesar de las revoluciones traicionadas y de los sueños rotos”.

A la hora de la lectura cotidiana, prefiere releer y selecciona mucho las novedades que se presentan. Y ya no le importa abandonar aquello que no le aporta demasiado.

Cuando Félix se jubile, me gustaría viajar a destinos próximos y remotos: África, India, Islandia, Estados Unidos, Chile, Colombia, México de nuevo…

Continúa en la búsqueda de estímulos intelectuales y de “voces críticas contra el pensamiento único”: “Me interesan la pluma y la escritura de Martín Alonso, Benedetti, Noam Chomsky,  Galeano, Juan Gelman, Susan George, Ignacio Ramonet, Saramago,  Carlos Taibo,  Tzvetan Todorov, Slavoj Zizec …”.

 

“A estas alturas de mi vida, tengo muchos proyectos y ganas de cumplirlos. Me sumo a las palabras de un periodista panameño, cuyo nombre ahora no recuerdo: Nadie envejece por el solo hecho de haber vivido un número determinado de años. Envejece el que deserta de sus ideales. Eres joven como tu fe, viejo como tus dudas; joven como tu confianza en ti mismo, viejo como tus temores; joven como tus esperanzas, viejo como tu desaliento.

 

ANTOLOGÍA COMENTADA DE ALGUNOS DE SUS LIBROS

Contra las guerras. Antología de textos. Edición y Presentación de Isabel Tejerina. 2004.

“El libro que tienes en las manos nació al calor de los muchos actos de protesta contra la guerra de Iraq…”, comienza la Presentación. “La temática de nuestra búsqueda se centraba en la denuncia de la guerra y sus culpables, pero también sobre las múltiples formas de humillar la dignidad de los seres humanos y sobre las incontables manifestaciones de la injusticia”.

Son 45 composiciones, 33 poemas y 12 textos en prosa, recitados y leídos por gente de la cultura de Cantabria, en un acto organizado por la Asociación Universidad y Solidaridad de la UC.

Leer la interculturalidad. Una propuesta didáctica para la ESO desde la narrativa, el álbum y el teatro. Grupo de Investigación Lazarillo. Coordinación de Isabel Tejerina, Gobierno de Cantabria, 2008.

Argumenta Isabel: “es una vieja aspiración personal, la de fundir en el campo profesional compromiso y literatura, conciencia cívica y educación literaria”. “La educación intercultural, junto a la educación en valores, forman parte importante de la educación moral… La moral cívica es cosa de todos”.

“Anhelamos una literatura rebelde, reveladora y renovadora, relatos que apelen al sentido crítico y a la toma de conciencia, sin rebajar por ello su categoría estética. Creemos que la mejor literatura, la de ahora y la de todo tiempo, siempre ha sido profundamente moral y crítica”.

“Hoy contamos ya con escritores y con libros emblemáticos en el campo narrativo de la Literatura Infantil y Juvenil: Los niños tontos, de Matute, Han quemado el mar, de Janer Manila, Campos verdes, campos grises, de Wölfel, Los niños numerados, de Farias, La abuela, de Härtling, ¡Canalla, traidor, morirás!, de Cañizo, Lobo negro, un skin, de Hagemann, La historia de Iqbal, de D´ Adamo,  Cometas en el cielo de Khaled Hosseini… y álbumes ilustrados como Los tambores, de Zimmik, Los niños del mar, de Escala y Solé, Rosa Blanca, de Gallaz e Innoccenti, La composición, de Skármeta y Ruano, La isla, de Greder, Habría que…, de Lenain y Tallec, Un día, un perro, de Vincent…” .

 

En su Prólogo a este libro colectivo, la catedrática Amelia Valcárcel escribe: “el pensamiento de este grupo de gente se pone al servicio de las necesidades del ahora, decididamente. Su esfuerzo y su inteligencia deben ser escuchados y atendidos. Porque educadores y educadoras son imprescindibles para que nuestro mundo tenga viabilidad y esperanza”.

 

BIBLIOGRAFÍA

Estudio de los textos teatrales para niños. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cantabria, 1993.

Dramatización y teatro infantil. Siglo XXI. España-México, 2004. 2ª ed.

Damas ilustres y mujeres dignas. Dirección General de la Mujer. Gobierno de Cantabria. 2007. Págs. 233-235.

https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=257345. Sus obras en Dialnet de 1988 a 2013.

“http://www.cervantesvirtual.com/FichaAutor.html?Ref=7063&portal=17. Títulos digitalizados en la Biblioteca Virtual Cervantes.

http://www.cervantesvirtual.com/obra/literatura-infantil-y-formacion-de-un-nuevo-maestro-/. Literatura Infantil y formación de un nuevo maestro.

http://www.cervantesvirtual.com/obra/teatro-y-literatura-infantil-0/. Teatro y Literatura Infantil.

http://www.cervantesvirtual.com/obra/el-juego-dramatico-en-la-educacin-primaria-0/. El juego dramático en la educación primaria.

http://www.cervantesvirtual.com/obra/la-infancia-irreal-y-verdadera-0/. La infancia irreal y verdadera.

Su web: http://personales.unican.es/tejerini/. La página de Isabel Tejerina en la Universidad de Cantabria.

Su blog: http://isabel-tejerina.blogspot.com.es/. Blog Palabras de ida y vuelta.

 

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